Archives par mot-clé : Destructividad

Sébastien Chapellon: violencia en el trabajo de equipo

Ocurre que un adolescente transfiere su propia adolescente transfiere su propia organización interna sobre las personas que lo rodean. Entre ellas las comprensiones y tensiones emergerán. La problemática del adolescente les pide inconscientemente de albergar, lo cual puede inducir una gran violencia interpersonal con riesgo de devastar los vínculos institucionales. Diferentes ejemplos aclararan los mecanismos intersubjetivos en obra.

Adolescence, 2019,37, 2, 423-438.

Florian Houssier, Jean-Yves Chagnon: Psicopatía, pasos al acto y destructividad del objeto

Explorando algunas cualidades primarias de un vinculo seguro, nosotros podemos identificar a contrario lo que puede entrabar la capacidad a atravesar el proceso adolescente: articularemos nuestros propósitos a la situación clínica de Joshua, un adolescente que sufre de sicopatía. Los pasos al acto iterativos de éste adolescente, sugieren la hipótesis de un delirio contenido por las violencias revisitando una escena primitiva traumatizante.

Adolescence, 2019,37, 2, 313-323.

Michele Bertrand : El djihadismo durante la adolescencia

¿Cómo es que los adolescentes criados en la cultura europea pueden enrolarse en el djihadismo terrorista? Mostrando el regreso de lo teológico-político y sus efectos potencialmente totalitarios. El autor nos muestra la articulación posible entre un malestar en la cultura, en el cual se trata de establecer las características específicas y un malestar personal que deriva en odio y destrucción.

Adolescence, 2017, 35, 1, 135-147.

Sébastien Chapellon : un odio que esconde el llamado a ser amado: los falsos señalamientos de maltrato

Este artículo, describe una consecuencia desconocida del mal estar adolescente : los falsos señalamientos de maltrato. Una situación en la cual un hombre joven ha acusado con falsedad a su padre, el explica el sentido de este acto que será el corolario de una ternura sin piedad. Según el autor los jóvenes que lanzan una alerta tienen la necesidad de ser sostenidos por el adulto que denuncian.

Adolescence, 2015, 33, 2, 405-415.

Ouriel Rosenblum : odio entrabado, destructividad vivida

En el marco de un tratamiento en dos tiempos (familiar durante la infancia e individual durante la adolescencia) analizaremos el caso de Julien, el único hijo entre sus hermanos ha haber sido contaminado por el VIH de su madre. Nos aplicaremos a comprender la génesis de un odio entrabado así como también el proceso de melancolización de la transmisión, que es el testigo de la destructividad que ocupa la plaza del odio.

Adolescence, 2015, 33, 2, 383-394.

Philippe Jeammet : el sensorio un antídoto para las emociones

Es en un contexto paradójico que se inscribe el proceso de adolescencia. El sujeto se confronta con una intensidad muy particular a los efectos de la dependencia y a la exigencia de autonomía. Esta tensión, suscita una expresión de emociones que el sujeto debe controlar. La búsqueda de sensaciones puede representar una de las modalidades. La consciencia reflexiva es muy determinante para preservar al sujeto de las consecuencias de una polarizacion destructiva.

Adolescence, 2014, 32, 4, 695-703.

JEAN-MARC CHAUVIN : MEANDROS DE LA OBJETALIZACIÓN

En función de las experiencias afectivas hirientes y frustantes, los adolescentes de alto riesgo abandonarán el ámbito de la escena objetal – donde la vivencia del odio, aval del lazo con el objeto, sigue siendo posible – para caer regresivamente en la destrucción del lazo objetal y la desimplicación narcisista. Parte del trabajo de la adolescencia se sitúa en el deslizamiento que opera entre dos polos del odio y lo destructivo. Cabe entonces considerar un tratamiento analítico, para mantener abiertas las posibilidades de reposicionamiento.

BERNARD ALIX :LAS SEPARACIONES DE AMADOU

Este articulo rinde cuenta de un trabajo de psicoterapia individual realizado con un adolescente sordo. En el seno de la institución especializada en el cual fue acogido. Y nos muestra cuanto un adolescente puede estar atravesando una crisis de desorganización violenta ; pero también es un momento en el cual se movilizan nuevos recursos. Separado de su familia y del hecho de su handicap desde la edad de cuatro anos y diez meses, la entrada en la pubertad pone al primer plano la cuestión del alejamiento. Amadou, evoca diferentes versiones de esta separación, verdaderas « escenas pubertarias » (Gutton, 1991) en las cuales se actualiza el advenimiento infantil. La violencia de este hecho de une al advenimiento de la adolescencia. La crisis atravesada, es la ocasión de elaborar el trauma infantil, y de hallar e interrogar los apoyos propuesto por el medio ambiente, la psicoterapia, la institución, y el entorno familiar. Este estudio de caso, permite de reflexionar de manera mas general a los procesos edipicos de la separación, la visita de sus padres en el tiempo agudo de su crisis le ha permitido de entrar de manera mas avanzada al proceso « adolescens » (Gutton 1996). Este trabajo también nos ofrece, la oportunidad de interesarse a los trabajo de antropólogos y psicoanalistas (Erny 1972, 1988 ; Ortigues 1966) cuyos trabajos, aportan una visión interesante sobre la separación del niño y la madre así como la familia. Además de ello, se aborda la especificidad de la organización edipica en el medio africano.

Yves Morhain : Paradojas « del encierro » de adolescentes y de jóvenes adultos asesinos : entre destructividad y creatividad

La actualidad de la delincuencia que se manifiesta por la agresión contra el otro, su prójimo, a menudo brutal o como una explosión de destrucción inmediata releva de lo arcaico y que se refiere a la existencia subjetiva del sujeto. Los actos jurídicos proponen formas de re-educación social y de prevención centradas sobre el acto transgresivo, desorganizador y no toman en cuenta el potencial refundador, lo que trae como consecuencia el « encierro » de esos adolescentes y jóvenes adultos difíciles, reproduciendo al interior de los muros de la cárcel una estigmatización de los que cometieron faltas.
En lo que parece un impase, el « encierro » puede operar e introducir la dinámica de un pasaje si se instaura dispositivos de mediación terapéutica que somete al adolescente violento a un trabajo de re-elaboración psíquica y relanza la dinámica subjetiva ; abriendo el acceso a satisfacciones pulsionales constructivas, creativas y cerrando el paso a la dinámica de descarga. Esos espacios de transformación podrían dar lugar a la simbolización y reposicionar esos jóvenes en un sector de ínter subjetividad, en una comunidad de intercambios que les permita de encontrarse y apoyarse en un espacio que tome en cuenta sus posibilidades.

Adolescence, 2013, 30, 4, 797-813.