Archives de catégorie : ESP – Esthétiques 1997 T. 15 n°1

PATRICE HUERRE : HUMOR, ESTÉTICA Y ADOLESCENCIA

Acaso el humor aparece durante la pubertad? El autor, tras un recorrido a través de los textos freudianos, muestra de qué manera la confrontación con la sexualidad genital ocupa un sitio preponderante para la aparición del humor.

Subraya también la luz que arroja el enfoque estético de los filósofos sobre el humor durante la adolescencia.

De ser cierto que el humor es figura estética de lo vivo, signo de libertad, cabe interrogarse en torno a la posición que ocupa en situaciones psicopatológicas durante la adolescencia, así como en lo que al terapeuta respecta.

CLAUDE MALANDAIN, COLETTE RIGAUD : SIGNIFICADO DE LAS REPRESENTACIONES DE MONSTRUOS AL INICIO DE LA ADOLESCENCIA

Los autores examinan las producciones gráficas y literarias de pre-adolescentes originarios de un medio social marginado, y que presentan dificultades escolares.

Se buscaba así ubicar las fantasías más recurrentes y suscitar una actividad de simbolización. En ambos casos, los jóvenes adolescentes manifestaron su predilección por las representaciones de figuras de monstruos. Se analiza aquí los posibles significados de dichas producciones, dentro de un doble contexto psicológico y social.

PHILIPPE GUTTON : EL RASGO, EL TRAZO, LA DIFERENCIA

La estética de la subjetivación adolescente es puesta a prueba al establecer un paralelismo entre ambos conjuntos, estética y subjetivación. El adolescente se convierte en la obra de los procesos de la adolescencia, creada por un gran Otro que posee el secreto de la referencia.

El proceso se inscribe en la elaboración de un ideal del Yo mediante los procesos adolescens; y el mecanismo de idealización del objeto parece ser fundamental. El juicio de valor estético remite a la dimensión estética de los ideales. A partir de tales puntos de vista, resultaría posible reflexionar en torno a la concepción de lo bello y lo feo entre los adolescentes comunes y los adolescentes patológicos.

DIDIER HOUZEL : EL CONFLICTO ESTÉTICO

La teoría del conflicto estético propuesta por Donald Meltzer desde 1984 contribuyó a renovar la comprensión de ciertos aspectos del desarrollo psíquico durante la infancia temprana, así como durante la adolescencia. Gracias a dicha teoría, la fuente metapsicológica de la epistemofilia resulta más clara, y ha sido posible comprender mejor la violencia destructora que se ejerce en contra de la belleza misma o en contra del objeto estético seductor. El autor propone aquí una interpretación dinámica de la teoría de D. Meltzer, que lo lleva a describir lo que llama “angustias de precipitación” y “angustias de arrebato”. Ilustra lo anterior con un ejemplo de angustia de arrebato proveniente de la psicoterapia de una preadolescente.

AMINE A. AZAR : DEL BUEN USO DEL MATRIMOINE EN PSICOPATOLOGÍA

La noción de matrimoine parece esencial para abordar la identidad femenina. Este neologismo francés designa la transmisión entre mujeres de cierto número de organizadores de roles (maneras de decir, maneras de hacer) que sirven para modular el preconsciente. Este artículo señala la fractura intervenida durante el siglo XVII, antes de la cual el matrimoine presentaba una cuasi estabilidad milenaria, tras la cual se abrió una era de relativa turbulencia. Finalmente se ilustra, mediante dos ejemplos pertenecientes al ámbito de la psicopatología (el síndrome “del hilo en la pata” y la anorexia mental), los efectos deletéreos del carácter inestable y conflictivo del matrimoine sobre el desarrollo de la adolescente de hoy.

FRANÇOIS RICHARD : LA LITERATURA “ADOLESCENTE” ENTRE LO BELLO Y LO FEO

Incontables sujetos de identidad adolescente buscan reafirmar su sentimiento de identidad mediante intentos de creación marcados por el sello de la negatividad y la idealización de lo feo. Sin embargo, la creatividad permanece con frecuencia en un nivel de metaforización ingenua y de significados temáticos.

Los textos de Valérie Valère –adolescente, anoréxica, escritora, suicida– dan cuenta de su paso, casi iniciático, por la experiencia psicopatológica, en una escritura típica de cierta metaforicidad habitada por la obsesión de la muerte. El análisis de dichos textos permite adelantar hipótesis en torno a la lógica enlace-desenlace que organiza la literatura creada por escritores de identidad adolescente y que tiene por tema el sufrimiento psíquico específico de la adolescencia.

JEAN-MICHEL PORRET : DEVENIRES DE LA SUBLIMACIÓN Y DE LA IDEALIZACIÓN

Este artículo examina sucesivamente : 1) los efectos que, al llegar la pubertad, provoca el proceso de adolescencia sobre las sublimaciones y las formaciones de ideales del período de latencia; 2) los riesgos más enfadosos a los que conducen dichos efectos; 3) los desenlaces más favorables que resultan de la elaboración de dichos efectos. En este último supuesto, la superación del Edipo genital de la adolescencia así como la creación de nuevas sublimaciones no pueden ser garantizadas por el Superyo, la represión y las identificaciones (masculinas y femeninas) en su conjunto; requieren además un tipo peculiar de cese de la implicación, cuyas modalidades de acción son estudiadas aquí.

DANIEL OPPENHEIM : EL ADOLESCENTE CANCEROSO Y LA BELLEZA

El adolescente, sometido a la fealdad inherente al cáncer y a la muerte posible, precisa hallar de nuevo la belleza del mundo y la suya propia, para salir de la alienación causada por la experiencia del cáncer y afirmar que la muerte no ha impuesto su ley inhumana, independientemente de que el paciente alcance o no la curación. La búsqueda de su belleza ocurre al dejar de implicarse en los signos visibles del cáncer, mediante el redescubrimiento de su identidad, los diversos actos de creación, la afirmación de la unicidad de su presencia en el mundo. Empero, él o ella no puede lograrlo solo(a). Debemos, mediante nuestra mirada y nuestra escucha auténticas, descubrir su belleza y la nuestra.

ANNE TASSEL : POR UNA ESTÉTICA DEL TAG

Estética del desapego, el tag (graffiti urbano realizado por los jóvenes) interpreta la rivalidad y las discrepancias; la problemática de lo bello o lo feo desaparece en aras de la expresión de un sujeto enfrentado a un objeto que se le escapa, más allá de la carencia, hacia una ausencia de objeto.

El espacio abierto por el tag provoca así una variación del campo estético mismo, atrapado entre la precipitación pulsional y el arte de la moderación, en el que la imagen es interpretación del nombre; la letra, interpretación del autorretrato; el estilo, interpretación del trazo nacido de la metonimia de un deseo singular.