Archives par mot-clé : Amor

Élise Ricadat : Adolescencia, cancer y amores

En un contexto de enfermedad grave, las especificidades ordinarias del trabajo adolescente se ven marcadas de problemáticas inherentes al cuerpo enferme, particularmente, el dominio de la dimensión biológica y del carácter letal. Dos novelas, aparecidas recientemente permiten de comprender como es que la configuración psíquica y fantasiosa que resultan, infiltran las reorganizaciones del periodo de la pubertad en las cuales figuran las cuestiones de lo sexual, la sexualidad y las relaciones amorosas durante la adolescencia.

Adolescence, 2016, 34, 3, 645-650.

Philippe Kong : El tiempo de despertarse al saber.

En psicoanálisis la diferencia entre verdad y saber tiene una utilidad que va más allá de lo teórico, tiene una eficacidad clínica. En la crisis de adolescencia, como lo indicaba J. Lacan siguiendo los pasos de Freud, se trata « de interrogar como un saber la verdad » ; esta visión permite al joven que encuentra un impase de encontrar en el saber una utilidad permitiéndole la producción de una nueva formalización.

Adolescence, 2016, 34, 2, 279-287.

Houari Maïdi : la revuelta del narcisismo

El odio es de naturaleza profundamente narcisista, traduce una defensa arcaica, es una protección extrema contra la amenaza de un derrumbe psíquico y del narcisismo. El odio puede ser inofensivo o al contrario agresivo y destructor buscando a abolir la alteridad. Durante la adolescencia, el movimiento afectivo del odio hacia los padres y globalmente hacia el entorno parece ser necesario puesto que el adolescente tiene el sentimiento de ser « mal visto », pasivo o feminizado.

Adolescence, 2015, 33, 2, 277-288.

Kati Varga : el viaje de perseo la travesía peligrosa

El mito de Perseo, invita a la reflexión sobre la travesía psíquica del adolescente. La historia comienza bien con la predicción de que Perseo atentara contra la vida de su abuelo. Frente a esta amenaza, Danae es encerrada por su padre. Una instancia tercera simbólica contenida en la cabeza de la madre, ofrece al adolescente, la posibilidad de poner barreras en el camino para los intentos incestuosos. El reto lanzado por Perseo a su padre y la ofrenda de Medusa ofreciendo la vida al encuentro de amor ¿ Que es lo que puede predecir el final de esa travesía ?

Adolescence, 2015, 33, 1, 113-122.

Philippe Gutton : la pasión un sistema de dominación

Diferenciar mejor pasión y amor a través de dos formatos de pictograma de la pubertad (dominación infantil y elaboración de la pubertad). La pasión se caracterizaría como un doble juego de abuso y de poder fálico perjudicando lo sexual en su nueva expresión y de nuevo un « breakdown ». El amor es un momento privilegiado de intersubjetividad necesaria a la creatividad adolescente. En los límites entre esos dos estados, la pasión puede ser del enamorado, el amor puede volverse pasional. Se tomaran dos ejemplos clínicos de las novelas húngaras de Sándor Márai.

Adolescence, 2015, 33, 1, 33-45.

Alejandro Rojas-Urrego : llamame solamente amor y yo seré rebautizado

El estado amoroso durante la adolescencia muy a menudo toma la forma de la pasión y toma acentos de una tragedia. El es tanto temido como buscado no solamente como un descubrimiento y una repetición « re-editacion de aspectos ancianos » escribe Freud, si no también como un nuevo descubrimiento, un dinamismo creador y una invención transformadora. Mas que nunca, el representa un segundo bautizo, un nuevo nacimiento que debe a veces denegar el primero. Amor es renacer. Se deshacer afín de mejor reconstruirse ; recrearse. Evidentemente corriendo el riesgo de perderse para siempre. El estado amoroso de la adolescencia       se impone a la atención del psicoanalista. La experiencia clínica, a veces nos confronta a desvastamientos psíquicos luego de decepciones amorosas. Ellas son los reveladores de las cualidades de las bases narcísicas de los adolescentes cuya identidad está en sufrimiento. Revivir más que rememorar. En esas situaciones en que las representaciones nos hacen falta, la literatura nos es a menudo de una gran ayuda. Ella puede permitirnos de comenzar a poner las palabras a una historia que no es una. A partir de los estudios de Romeo y Julieta de W. Shaskespeare, el autor propone varias líneas de posibles interpretaciones del amor durante la adolescencia alrededor de las nociones de cuerpo sexual, de narcisismo, de muerte, de orgasmo y de nombre.

Adolescence, 2011, T. 29 n°34, pp. 683-705.

Raquel A Barreira Rolim, Isabelle Letellier : transgresiones sexuales y amor a la adolescencia : el real en la mirada del otro

Los autores estudian la función de la mirada y las vicisitudes clínicas en la confrontación del adolescente a lo real de lo sexual, a partir de dos casos clínicos en el cual la mirada viene a cristalizar el trauma después de la confesión al otro de una transgresión sexual.

Adolescence, 2014, 32, 1, 199-208.

Guy Lavallée : la esperanza y el ideal

La idealización es considerada en el seno de tres componentes del amor humano « excitación, idealización y cariño » esta contextualización permite de comprender mejor las repercusiones complejas y contradictorias del ideal. La esperanza, también está ligada al amor. Descriptivamente, la esperanza pone en el futuro el objeto del amor y de la satisfacción primaria perdida para siempre en el pasado. En el movimiento hacia adelante y progrediente, parece posible de encontrarlo en un punto de escape que se aleja sin cesar y que no será alcanzado nunca. Si seguimos Freud, la esperanza « es la esperanza de los re encuentros alucinantes con el objeto perdido de la satisfacción ». A partir de Freud, el autor propone una fenomenología y una metapsicología de la esperanza la cual toma en cuenta una teoría de la alucinación elevándola a un nivel de concepto. Un ejemplo clínico articulado al ideal y la esperanza : la esperanza nace de la disminución de una idealización de idolatría. La desaparición de la Esperanza de amar y de ser amado trae la desesperanza y finalmente la muerte.

Adolescence, 2014, 32, 1, 151-164.

PHILIPPE GUTTON : [SIN TÍTULO]

Este artículo propone distinguir tres modelos de experiencia amorosa durante la adolescencia. El primero y más clásico pone en evidencia la problemática narcisista-pulsional, con la capacidad regresiva en la relación con el objeto. El segundo modelo es sensible a la puesta en escena condensada en la secuencia de amor de las historias adolescentes, reencontradas así de manera diferente. El tercer modelo postula que el amor adolescente alcanza su pleno desarrollo en relación con una tercera figura, ficticia y siempre parental. Cada experiencia construye una nueva tiercité (tercería, mediación de un tercero), cuya misión consiste en autointerpretar las adolescencias en curso.

PHILIPPE GIVRE : AMORES MUSICALES Y MUSICALIDAD DE LOS AMORES ADOLESCENTES

A partir de los trabajos de Roland Barthes, quien establece una equivalencia entre música y discurso amoroso, el autor intenta demostrar cuán estrechamente se intrincan la temporalidad singular de la adolescencia, la música y el estado amoroso. Si bien parece difícil hablar de una distracción amorosa del adolescente, los afanes adolescentes parecen centrarse enteramente en torno a la búsqueda del alma gemela así como la definición de melodías musicales capaces de traducir esa emoción. Ahora bien, dichos afanes – susceptibles de adquirir una tonalidad obsesiva – pueden verse sosegados mediante ritmos y sonoridades musicales que entran en correspondencia con las vivencias pubertarias. El discurso amoroso del adolescente hallaría de manera selectiva su traducción en las opciones musicales escogidas al atravesar lo pubertario y el adolescens. Así, la escucha musical tendría por virtud la capacidad de acompañar y sostener el movimiento de transformación del objeto de amor, a condición claro está de que el potencial sublimatorio pueda ser convocado por el adolescente y contribuya a la maduración de las opciones estéticas. Al ofrecer una rítmica armoniosa y cualidades sensoriales melodiosas, las músicas consensuales que acompasan la fase de latencia y la entrada a la pubertad alimentarían – gracias a sus virtudes apolíneas (placer de la forma apropiada) – una visión armoniosa de la existencia, antes de ceder su lugar a músicas más sofisticadas y torturadas, de tinte dionisiaco, que mantienen el mito de la Unidad primitiva y de la complementaridad de los sexos al tiempo que abren hacia una visión trágica de la existencia.