Archives de catégorie : AAAESP – Agressions, toujours sexuelles ? – 2022 T.40 n°1

Benoît Servant: el super-yo pervertido, bisexualidad psíquica y estados limites

El interés de F. Richard por la clínica de los adolescentes y de los estados limites de una parte, y de la otra de la evolución psicosocial y cultural constituye el centro de su nueva obra muy enriquecedora; en ella, el autor articula esas dos dimensiones. El autor propone de establecer un vinculo entre la aumentación de la patología limite y la evolución del malestar en la cultura y ello en relación a una pervertización del super-yo (doble orden contradictoria de liberación y de puritanismo).

Aleksandra Pitteri, Frédéric Tordo: confinamiento y numérico como un mimetismo de lo traumático

El carácter inédito de la pandemia de la Covid ha contribuido al debilitamiento de las resistencias psíquicas, y con frecuencia poniendo al día las vivencias traumáticas hasta ahora ocultas. En este contexto, la vivencia traumática ha sido solicitada a triple valencia: por el efecto del confinamiento, por el recurso omnipresente al numérico y en fin por la instalación general de tele consultaciones en la cura psíquica. Nosotros discutiremos de esta solicitación múltiple de lo traumático a la luz de la comprensión de los procesos adolescentes.

Florence Bécart, Manuela De Lucas: anorexia y covi-19 ¿agresión y trauma?

Los confinamientos vinculados al covid-19 han ocasionado una fuerte aumentación de hospitalizaciones por anorexia severa de adolescentes. Si el cuadro clínico era típico, el manejo de la hospitalización y de la cura resultó muy inhabitual. La ocupación de un espacio para sí mismo, ha permitido de retomar un trabajo de frontera permitiendo así, la restauración de la diferenciación realidad/fantasía pero también de relanzar el proceso de apropiación subjetiva y la distanciación de la efracción traumática y la regresión oral que fue inducida por la pandemia.

Lionel Raufast, Vincent Estellon: furia fría y clínica de la contra-trasferencia en psicobox

El artículo presenta el acompañamiento en psicobox psicoanalítico de un adolescente violento internado en un centro educativo cerrado. Las sesiones han permitido de observar la existencia de violencias frías, las cuales no son el resultado de una sexualidad agresiva si no de un re vertimiento ofensivo peligroso frente a las vivencias de petrificación del cuerpo expresivo. El artículo, interroga la lógica específica de la contra-trasferencia que que generan esas furias frias en los clínicos e identificar que tipo de soluciones de acompañamiento son posibles.

Nicolas Campelo: del terror de ser agredido a la solución radical

En éste último decenio, muchos adolescentes franceses se han identificado a la ideología violenta propulsada por Daesh y han entretenido vínculos con ciertos de sus miembros. De ese hecho muchos de entre ellos han seguido una psicoterapia en el marco de una obligación de cura judiciaria. A partir del seguimiento de cinco de esos adolescentes, nosotros proponemos de considerar que esta identificación puede representar una “solución radical” frente al terror de ser agredidos.

Alexandre Morel: una adolescente agresiva, un niño con cólera: las máscaras de lo sexual

La narración de algunos momentos de la cura de una adolescente presenta como es que las figuras de la agresión siguen las vicisitudes de un “sexual”, donde se interrogan las formas cambiantes y particularmente en la organización entre la infancia y la adolescencia. La transferencia, fomenta juegos y trampas que convocan al analista a modalidades de presencia muy diversas. Al mismo tiempo que la paciente quiere ser un adulto identificándose al agresor es el niño que pide ser escuchado.

Isée Bernateau: ¿la primera relación sexual es una agresión?

Aquí, La autora evalúa las incidencias en la cura de las primeras experiencias sexuales de los adolescentes. Dichas primeras relaciones movilizan fantasías de agresión, puesto que el vinculo entre la sexualidad y la destructividad se encarna de manera privilegiada, incluso cuando ellas son libremente consentidas. La autora hace la hipótesis que la violencia de la sexualidad infantil se impone reactivada por el carácter traumático que conlleva indefectiblemente la primera relación sexual, puesto que se trata de una novedad radical.

Julien Alary:¿ como hice para fallar en eso?: un acto-no acto parricida; alban

Alban tiene doce años. El ha apuñalado a su padre. Este articulo propone una lectura epistemológica del acto con el fin de salir de los impases de una puesta en perspectiva muy diacrónica y procesual. Así, la hipótesis emitida es de ver el acto parricida como un fragmento de una verdad mítica, quien presenta la repetición de una metáfora filogenética: el homicidio del padre originario. Esta metáfora, es explorada a través de los procesos transferenciales que ella supone; particularmente los puntos de vista de la identificación fetichista y la negación de la castración femenina en la escena primitiva.

Estelle Louët: ayer maté a mi padre

Cuando la fantasía de parricidio conduce a un paso al acto homicida fallido ¿Cómo es que se deben pensar las dificultades del tratamiento psíquico que contienen una excitación particularmente intensa durante la adolescencia? A partir de pruebas proyectivas de Alban, se propone un análisis centrado en dos ejes; el de la analidad y el de la perversión. Ella descubre el carácter no estructurante de los enclaves anales y el desborde de las capacidades de organización de la pulsión frente a la intensidad de los deseos incestuosos y de muerte; lo cual conduce al paso al acto. Ello puede considerarse como el equivalente de una tentativa de “matar” la excitación.

Manuella De Luca: cura psíquica de un adolescente parricida

El advenimiento de un paso al acto parricida durante la adolescencia requiere la necesidad de una evaluación psiquiátrica y psicopatológica, los procesos de elaboración después del tratamiento Édipiano son particularmente solicitados tanto en el adolescente como en los clínicos para quienes la fascinación y el poder pueden entrabar el proceso terapéutico. La dimensión perversa está presente como una organización defensiva al socorro de una porosidad entre lo de adentro y lo de afuera, fantasía y realidad.