PHILIPPE GIVRE : ¡ VIOLENCIA SATANIZADA E HISTERIZADA DE LA CULTURA RAP !

A veces satanizada o estigmatizada por su violencia, a nuestro parecer la cultura rap pone en evidencia una fase estructural durante la cual se produce una necesaria histerización de las conductas y del discurso adolescente, asícomo un acceso a un registro narrativo m·s o menos poético. En ese sentido, la expresión rap, en sus formas más acabadas, va más allá de la mera repetición de fantasías vinculadas con la escena psíquica adolescente, inscribiendo plenamente sus elementos fantasmáticos en un proceso de sublimación. Arte performativo, el rap se sitúa precisamente en el punto donde se decide cierta forma de renuncia y de transposición del acto en discurso, aun cuando requiere alimentar una ambigüedad constante respecto a la supuesta renuncia. De hecho, la “prosa combate” inherente al rap permite por lo menos generar el ataque de histeria, augurio propicio para la interpretación violenta de las escenas de lo pubertario. En definitiva, la escena rap permitiría -gracias a un trabajo en torno a la lengua relativo a la voz, la dicción y la escansión de los textos- promover una auténtica libertad de improvisación y un “arte-del-decir” acorde a las reglas intrínsecas del speech act, dentro de los límites marcados por dicho género musical.